16
Jun
08

Sentado junto a la muerte

La primera vez que le ví parecía un tipo tosco y serio, comprometido con su labor, con su trabajo. Su trabajo era su vida. Parecía altamente competente, de esta gente que impone.

Después de aquel día comencé a escuchar su nombre de vez en cuando. Le he vuelto a ver varias veces, y en todas las ocasiones tenía ese aire. En todas menos la semana pasada.

Parecía más humano, tuvo palabras cargadas de emoción. Luego, yo estaba sentado, escuchando a los demás. De pronto ví que se sentaba a mi lado, junto con sus colegas. Sonreía y bromeaba. Algo había cambiado.

Es hora de la despedida. Es hora de decir adios. Tiene cáncer, de esos que escriben en piedra las horas que te quedan. Solo tienes tiempo para despedirte. Ni puedo imaginar cómo afrontar una situación así. Ahora entiendo sus palabras, ahora veo lo que realmente le importa.

Un nuevo amanecer, un nuevo día… no hay tiempo que perder.

31
Mar
08

La Lista de Cosas para Hacer

¿Qué cosas harías si supieras que te queda un año de vida? Es algo que casi todos nos hemos preguntado alguna vez, pero ¿te has respondido?

En el libro Los Siete Hábitos de la Gente Altamente Efectiva, Stephen Covey nos invita a hacer un ejercicio para definir lo que realmente queremos ser. El ejercicio consiste en imaginar que estamos en nuestro propio funeral y escuchar lo que nos gustaría que la gente allí presente dijese acerca de nosotros. Eso que nos gustaría escuchar sobre nosotros es según Covey precisamente cómo que queremos ser.

De tanto ver Anatomía de Grey, se me ha ocurrido un ejercicio parecido: imagina que te han diagnosticado una enfermedad, tan terrible que te queda un año de vida. Una vez que lo asumes, decides que aprovecharás el poco tiempo que te queda, y haces una lista de las cosas para hacer antes de morir. Para mí esa lista es, la lista de cosas que debemos intentar hacer, una y otra vez… porque se supone que en esa lista están las cosas que realmente quieres, las que te hacen sentir.

Yo estoy haciendo mi lista. Y tú, ¿vas a hacer la tuya?

29
Mar
08

Vikingos del siglo XXI

Y yo que pensaba que los Vikingos desaparecieron en el siglo XI… Pues no, en pleno siglo XXI podemos ver cómo hordas de despiadados asesinos armados con garrotes terminados en pincho, corren con la adrenalina por las nubes tras unas desarmadas, lentas e indefensas focas. Es una historia que se repite año tras año; no sé si es la edad, que somos más civilizados o que la red ha cortado el esparadrapo de una masa crítica con la boca históricamente sellada, pero lo cierto es que, por fortuna, cada vez somos menos tolerantes con estos trágicos acontecimientos. Nunca fui bueno poniendo palabras a los sentimientos, pero hoy se me hace especialmente complicado explicar la conjunción de ira, pena e impotencia tras ver algún video sobre el tema.

Yo, que nunca me habría prestado para despelotarme en un acto reivindicativo como el de Igualdad Animal, ahora no descarto ninguna opción, porque algo tenemos que hacer. Pero ¿qué hacer? Estados Unidos, Holanda y Bélgica han vetado el comercio de productos hechos con piel de foca, como medida de boicot. La Unión Europea prohibe la venta de pieles de foca jóvenes.Y España ¿qué va a hacer? Quizás España deba callar porque nos conviene que nadie se percate de que tenemos nuestra fiesta nacional. Si esta semana tuvieramos sesión de “Tengo una pregunta para usted” con el presidente, mi pregunta sería: “Sr. Presidente, ¿qué medidas va a tomar el gobierno de España respecto a la caza cruel e indiscriminada de focas en Canadá?”.

Canada Flag in Seal BloodMe temo que pasadas las elecciones, se acabó el programa de Milá, y se acabó escuchar al pueblo. Hay cosas más importantes encima de la mesa, como un montón de carteras que repartir. Pero, si nuestras acciones no van más allá de coger a un grupo de frikis y pintarlos de rojo en pelotas frente a la embajada de Canadá, las 275.000 focas de este año no serán suficientes, y dentro de un año volveremos a hablar de este tema.

¿Qué podemos hacer?

25
Mar
08

La tecnología puede perjudicar gravemente la salud

Cada día somos más dependientes de la tecnología; teléfonos con más prestaciones, ordenadores más rápidos, internet más social… todo parece integrarse en nuestra vida cotidiana de forma sencilla y natural. Pero no siempre es así. Si recibes atención primaria en el Sistema Sanitario Público de Andalucía, probablemente te parezca familiar esta escena: un médico se pelea a) con el teclado, escribiendo con dos dedos, b) la impresora de recetas y volantes, o c) con los cuelgues o las pantallas de Diraya.

Hoy por hoy (casi) ningún médico andaluz es capaz de imaginar una consulta sin ordenador. Sin embargo, en la atención sanitaria, los mejores profesionales suelen ser los más maduros, por su experiencia acumulada, y son precisamente ellos los que más dificultades encuentran para adoptar las nuevas herramientas de trabajo. Y esto es normal, igual de normal que para los nacidos en el siglo XXI un móvil es algo que todos tienen y que siempre se lleva, o que todas las cámaras de fotos se enchufan al ordenador. El problema es claro, y en breve estará presente en todos los ámbitos de la atención sanitaria. Las consecuencias, como siempre, las sufre (y sufrirá aún más) el paciente.

Es triste pensar que, lo que muchos entendemos como progreso, obliga a otros, grandes profesionales, a apartarse del camino. ¡Qué desperdicio!

Pero, ¿cómo podemos ayudarles? ¿Más tecnología para un problema provocado por la tecnología?

23
Mar
08

“Ojo” al anuncio…

Ayer, después de mucho tiempo, estuve en el cine. Fuimos a ver “The Eye”, en uno de mis alardes de cojones, a la sesión golfa; menos mal que las pelis de miedo de hoy no acojonan como las de antes… de la peli poco que decir: que Jessica Alba estaba guapísima, y que se equivoca al escoger este tipo de papeles.

En cambio, sí hubo algo en “los preliminares” que me llamó la atención. Decidimos tomar algo en “los 100 montaditos” antes de ver la peli. Mientras esperaba a que me sirvieran, me fijé en el siguiente anuncio:

Tenemos carta en Braille

Mientras buscaba alternativas a ese anuncio, me preguntaba: ¿para qué pensará el lumbreras que ha escrito el cartelito que le va a servir el cartel a un invidente? Claro, si el ciego va acompañado de alguien que pueda leerlo, cojonudo; pero en ese caso, será dependiente de ir con alguien. O de que el chorbo/chorba de la barra caiga y se lo diga. O de que se lo hayan dicho.

He pensado en ello y no he encontrado alternativas razonables para anunciarlo, lo que me lleva a plantearme ¿y por qué las cartas no están en Braille en todos los sitios? ¿Tanto cuesta una impresora Braille? ¿Tanto cuesta pensar en todos?

Como dice mi padre: ¿para qué vamos a hacer las cosas bien, pudiéndolas hacer mal?

18
Mar
08

Boda en la Habana

Aún no me lo creo. Roberto, el melenas (el terror de las nenas), el experto en relaciones internacionales, el políglota, el eterno playboy… se casa. Y se casa en la Habana. Casi como en casa. Ella, Wendy, una chica cubana a la que conoció en mientras vivía en Madrid, y que le ha robado el corazón. Ya me adelantó algo la última vez que le ví, mientras almorzabamos en el Vips, el viernes antes de que partiera hacia México. Debo reconocer que no le di crédito alguno, pero ahora parece que va en serio. Las cosas cambian, el tiempo pasa, y también para Roberto, que durante tanto tiempo quiso encontrar en amor.

¡Enhorabuena gemelillo!

18
Mar
08

Un retoque de nada…

Pues sí, ya lo venía notando desde hace tiempo: este blog no me gusta. Estaba obsesionado por conseguir temas interesantes, por conseguir transmitir, por ofrecer algo. Paso. No es que vaya a perder el respeto al visitante. Eso nunca. Pero tampoco me perderé el respeto a mí mismo., así que voy a escribir lo que me vaya apeteciendo. Así sea una bomba o un petardillo “de a peseta”.

Hala, como diría Cher, “es un retoque de nada…”